Diez cosas que debes saber sobre las cooperativas de viviendas


Adquirir una vivienda a través de una cooperativa es una de las mejores opciones para comprar una vivienda; siendo una excelente solución para las familias jóvenes y el salvavidas del sector inmobiliario en las peores crisis.
Antes de comprar a través de una cooperativa, hay que tener en cuenta diez ideas que pueden ayudar a dar el paso:
Colabora y guarda el orden:
Las cooperativas son asociaciones sin ánimo de lucro en las cuales sus integrantes tienen un mismo interés: la adquisición de su vivienda (de calidad) a precio de coste. Además, guardan el orden de inscripción, quien antes se apunta, antes elige vivienda.
Compra sobre plano:
Es decir, no se compra la vivienda ya construida, sino simplemente en los planos.
Serás escuchado, pero también debes escuchar:
Son asociaciones democráticas y participativas, los socios pueden votar sobre los diferentes temas competentes a sus futuros hogares y tienen voz para exponer sus ideas sobre la vivienda.
Ahorro:
Al ser una autopromoción, el precio de la vivienda es a riguroso precio de coste.
Cuentan con mucha seguridad de compra:
Son uno de los ambientes más seguros para comprarse una casa debido a tres motivos: cuentan con gran respaldo de la ley, la aportación de los socios se guarda en cuentas bancarias (solo puede destinarse el dinero a la construcción de las viviendas y derivados) y cuentan con la aseguración de la gestora de cooperativas certificada.
Amplia gama a elegir:
Con este modelo de construcción se edifican viviendas tanto en régimen libre como con ayudas públicas del Estado o de las Comunidades Autónomas.
Tu casa, tu decisión:
Una de las ventajas de las cooperativas, es el poder de decisión que tienen los futuros propietarios sobre la personalización de su hogar, eso sí, siempre sobre los límites ofrecidos por el consejo técnico de la obra.
Encontrar respaldo en una gestora de cooperativas experta:
El modelo cooperativo es el más eficaz a la hora de encontrar un buen hogar a precio de coste, siempre y cuando se cuente con la ayuda de una buena gestora de cooperativa experta en los trámites financieros y en las licencias necesarias para que el proyecto salga a la luz.



